top of page

Cuando vivir sola(o) no significa estar solo(a)

Actualizado: 4 feb



Tomar la decisión de vivir solx suele venir acompañada de una idea muy clara: “puedo con todo”. Con la ilusión de la independencia, la autonomía y la libertad, muchas personas entramos a esta etapa creyendo que la fortaleza está en hacerlo todo por cuenta propia, en no necesitar, en no pedir.

Y sí, vivir solx enseña muchísimo. Enseña a sostenerte, a escucharte, a resolver, a conocerte en la cotidianidad. Pero conforme la vida avanza —y te entrega retos, pérdidas, cansancio, logros y dudas— algo se vuelve cada vez más evidente: nadie está hecho para vivirlo todo en soledad.

Entre más experiencias se acumulan, más claro se vuelve que la autonomía no está peleada con la comunidad. Que pedir apoyo no invalida la independencia. Que elegir vivir solx no significa renunciar al acompañamiento, sino aprender a elegir conscientemente las redes que nos sostienen.


En mi experiencia


Recuerdo que para mi siempre mi primer año de vivir sola, en mi mente fue estoy viviendo sola!. Cuando mi hermana en algun momento me intervino y me dijo, "disculpa, yo vivia contigo" y aunque si realmente ella vivía conmigo y conviviamos mucho o poco, para mi en mi cabeza el vivir sola significaba que mentalmente yo me programe para resolverme a mi misma y no esperar a que alguien me resuelva.


Cambio de chip más que de codigo postal


Aprender a vivir solx es, sobre todo, un cambio de chip. Implica asumir que ahora mis principales recursos para resolver lo cotidiano —y lo emocional— son prioritariamente míos. No se trata solo de mudarse, sino de empezar a habitar la propia vida de otra manera.

A veces hay personas que cambian de domicilio, pero alguien más sigue resolviéndoles el aseo, la comida, el recordatorio de tomar medicamentos o las tareas básicas de la casa. Incluso puedes seguir llegando con toppers vacíos a casa de tu mamá para que te los rellene, pagar a alguien que haga la limpieza y, en el fondo, solo cambiaste de código postal.

Y aquí vale la pregunta incómoda pero necesaria:¿realmente estamos aprendiendo a vivir solx o solo estamos viviendo en otro lugar?

Porque vivir solx no significa hacerlo todo “perfecto” ni sin apoyo, sino hacernos responsables de nuestra vida, de nuestras decisiones y de cómo pedimos ayuda. No se trata de dejar de recibir, sino de elegir conscientemente desde dónde y para qué lo hacemos.


Aprender a reconocer la ayuda

Vivir solx no es hacerlo todo sin ayuda, es saber cuándo, cómo y desde dónde pedirla. Porque incluso en la autonomía, nadie crece aislado.

Tal vez aprender a vivir solx no va de poder con todo, sino de reconocer que necesitamos a otrxs, construir comunidad y permitirnos sostener y ser sostenidxs.

Y entonces la pregunta queda abierta:


¿Desde dónde estás viviendo tu independencia… desde el aislamiento o desde la conexión?


Close-up view of Diana Arenas, a recognized psychotherapist, during a therapy session
Si este tema te mueve, te cuestiona o te hace ruido, este proceso también puede caminarse en colectivo.Por eso nace el taller “Aprendiendo a vivir solx”, un espacio para reflexionar, nombrar y acompañarnos en este cambio de chip.Ojalá te encuentres ahí.

Comentarios


  • Whatsapp
  • TikTok
  • Instagram
  • Facebook

Atención de servicios los días:

Lunes 9:00 - 20:00 hrs.

Martes 16:00 - 20:00 hrs.

Miercoles 16:00 - 20:00 hrs.

Jueves 16:00 - 20:00 hrs. 

Viernes 9:00 - 20:00 hrs. 

¡Te leo y te escribo pronto!

© 2025 Creado por Diana Arenas con Wix

bottom of page